¿Has probado alguna vez el percebe gallego? Desde Cambados, nuestro restaurante gallego en Sevilla, te contamos algunos de los secretos de este apreciado marisco gallego. Su espectacular sabor hace las delicias de cualquier paladar.

El percebe gallego es un crustáceo con cuerpo alargado cubierto de placas que vive en zonas rocosas con fuerte oleaje. La dificultad de extraerlos los hacen aún más apreciados. Por ello, son los lugares prácticamente inaccesibles en los que se encuentran los de mayor calidad los que dan un sello de identidad a este rey del mar.

 

Un entorno único

Es indiscutible que los mejores percebes se encuentran en las costas gallegas. La exclusividad de sus aguas, muy oxigenadas colmadas de nutrientes y caracterizadas por su baja temperatura y su limpieza, lo convierten en un entorno único para la presencia de este manjar.

Nunca se crían solos, si no que forman colonias en las que se agrupan llegando incluso al centenar de ejemplares. En casos excepcionales pueden llegar a los 6.000 por metro cuadrado. Además, se distinguen diferentes variedades en relación con el entorno de su crecimiento. La variedad gallega es la expuesta al sol, de cuerpo rechondo, corto y más carnoso. 

Los mejores percebes se encuentran en las costas gallegas abiertas como la Costa da Morte o zonas como Aguiño, Lira o Cedeira. Es sabor de estos percebes nada tiene que ver con los encontrados en otras partes del mundo como Marruecos o Canadá.

Los percebeiros 

Pero el sello de distinción sin ninguna duda del percebe gallego es la dificultad para recolectarlo. Las rocas abruptas donde se encuentran unidas al fuerte olejae, hacen del percebeiro una profesión muy arriesgada aunque gratificante.

La jornada laboral de los percebeiros empieza bien temprano. Los mariscadores se reúnen primero para determinar si las condiciones del mar son óptimas para salir a mariscar. La situación meteorológica tiene que ser la apropiada, aunque los percebeiros siempre asumen el riesgo. 

Además, los percebeiros son auténticos profesionales y tienen un valioso conocimiento del comportamiento marítimo costero. Para capturar el percebe gallego usan una raspa para desprenderlo de la roca. Por otra parte, emplean un enorme cuidado para no romper la parte musculosa del percebe y que así conserve todas sus propiedades gustativas. 

 

La mejor forma de disfrutar este manjar

La mejor manera de disfrutarlo es cocinándolo con métodos tradicionales, con una mínima manipulación. Normalmente se sirven a la plancha o simplemente hervidos en agua salada para que puedan liberar todo el sabor.

Tras cocerlos, los percebes se vuelven muy suaves, se puede romper con los dedos la uña blanca que disponen y extraer la pulpa interna, compacta y anaranjada. Y para acompañarlos, nada mejor que un buen vino, nosotros te recomendamos un albariño gallego o uno suave espumoso. 

Por todo esto, sabemos que el género procedente de las costas de Galicia es único. Esperamos que hayas disfrutado conociendo un poco más de este apreciado marisco gallego. Desde su recolección hasta la cocida, el sabor del mar está presente.

El percebe gallego no te defraudará con su calidad y sabor. Ven a probarlo en Cambados, nuestro restaurante gallego de Sevilla.

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